Amores de verano
A don Miguel, con cariño
Aquella tarde,
tarde de mosquitos zumbando la canción del verano,
tarde de lluvia que viaja en aguaciles.
Aquella tarde
de ocio y de olor a pasto recién cortado,
las gotas de sudor
como un campo sembrado
en la frente.
Aquella tarde
con los pies en una palangana,
bajo la sombra de un árbol todavía joven,
con los codos apoyados en mi estómago
y un libro en las manos.
Yo,
me enamoré de Unamuno.